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ESPIRITUALIDAD Y COMUNICACIÓN

VIAJE DE MARÍA (POEMA) Rafael Angel Marañón

VIAJE DE MARÍA (POEMA)

María viaja sin grima
A lomos de borriquita,
A la aldea de su prima
Para rendirle visita.

Anochece, y las estrellas
En el cielo ya aparecen;
Las más fúlgidas y bellas
Ante María se oscurecen.

Un lucero que ilumina
El sendero sinuoso,
Pregunta con cierta inquina
De su belleza celoso.

¿Donde vas joven María
Tan segura y diligente?
A visitar a mi prima,
Porque soy adolescente.

Por que se me ha revelado
En palabra del Señor
Que a su esposo ha visitado
El ángel consolador.

Como he creído su anuncio,
A la palabra obediente,
Viajo hacia su morada,
Confiando en Dios clemente.

Antes que esté parturienta,
Sobre mi maternidad
Comprobaré en mi parienta
Que el ángel habló verdad.

Pues anda con Dios, María,
Primorosa flor de olor,
Y tráenos con alegría
Al eterno redentor

NO DEFINIR

 No limites, pedante, no definas

La fuente del magnífico universo

Origen misterioso de mi verso,

Ni ultrajes al Creador con las doctrinas

Del vil infierno donde estás inmerso

No es dios el que predique algún bigardo

Osado, que piedad y fe deforma

Y altivo dice conocer la forma

En que Dios ejecuta tan gallardo

Su obra, la moldea y la conforma.

Es Dios tan colosal e indefinible,

Que todo esfuerzo humano es arrogante

Cuando acota atrevido y querellante

La causa misteriosa, inaprensible,

Que escapa a su juicio delirante.

Acierta mucho más quien es humilde

Y deja a la creación y a su concierto

Hablar con su lenguaje claro y cierto

Que acierta hasta en la coma y en la tilde

Y así enaltece a Dios sano y liberto.

Penetra y profundiza en lo posible

Las fuentes y las causas del misterio

Con medios y talante agudo y serio

Entiende su grandeza, y apacible,

Cede la gloria a Dios con buen criterio.

Y así con todo gozo y confianza

Sin tratar de encerrar en un bolsillo

Al Dios omnipotente, muy sencillo,

Admira el universo en su alabanza

Y no te comas más el cocodrilo.

VUELVA A MÍ EL CRISTO

Desde el día que te fuiste de mi lado

Transito por desierto seco y muerto;

Me encuentro solitario, triste y yerto

Penando mis errores y pecado.

Perverso fui con loco desenfado,

Soberbio, habiendo loco despreciado

Tu amor que me llamaba a ser liberto

Del grillo del dolor y del pecado.

¿Y tú, que a todos das amor y vida

Me dejas en la noche oscura y fría,

Sin lumbre, sin amor, ni luz, ni guía?

Acude a mí, y sana tú mi herida

Redime por tu amor mi vida impía

Y llena el corazón de tu alegría.

Y así en tu cercanía

Disfrute en tu regazo, rozagante,

De vida, paz y gozo en todo instante.

Tu eres mi amado y guia.

ADMONICIÓN Y PROMESA DE CRISTO

Quiero que tú me digas con pelos y señales

Que sientes en tu vida cuando aplasta el dolor;

Como luchas sin armas con tan furioso ardor

Que el pecado produce con heridas fatales.

Quiero decirte, amigo, que te apocas en balde

Con una lucha sorda y un resultado vano;

Con un esfuerzo inútil, con un dolor insano,

Sin poder ni esperanza que te asegure y guarde.

Solo en mí busca el Cielo y el nevado jazmín,

El olor de la rosa y el ungüento de flor

De mis manos piadosas que te colman de amor

Y sin precio y sin dudas te aseguran buen fin.

En mi pecho descansa tus temores y penas,

Con la paz de una vida sosegada y segura,

Las delicias gozando de mi caricia pura

Y palabras eternas, henchidas y serenas.

Si me rindes tu vida sin dudar un momento,

En total confianza de mi amor infinito,

Gustarás las delicias del consuelo bendito

Que mi Padre amoroso te dispense sin cuento.

ACERCARME 

Con profundo temor me así a tu guía

No siendo sino un sucio y ruin humano

Cuando yendo a tu lado, del pantano

Del mal, tú me sacabas en franquía.

Y fui con esperanza y alegría;

No solo por temor tomé tu mano

Y así gané mi santo y buen hermano

El premio por tu gracia y mi osadía.

Tiempos fueron de angustia y de contienda;

Tozudo, despreciaba tu salud

Y al fin la he conseguido por mi enmienda.

Y ahora que anhelo transitar tu senda

No puedo ya ofrendarte juventud,

Sino solo una floja y parca enmienda.

Sin ceño o reprimenda

Aceptas santo Cristo mis despojos

Que limpias por tu amor ante tus ojos.

SE ACABA MI SENDA

Se acorta mi camino, se me acaba y estrecha,

Mis baladas de amores se me hicieron endecha,

La color de la cara se me ha vuelto ya oscura

Y mi claro horizonte se me ha vuelto negrura.

No quiero que por miedo o pesar prematuro

Se enturbie lo que resta de mi vida, al conjuro

De brumosos presagios, ni que bocas paganas

Sin fe y sin esperanza me auguren cosas vanas.

No tengo queja alguna porque siempre he vivido

El amor y las penas, el canto y el gemido,

Con ánimo resuelto y confianza plena

En el Dios que me guarda y en su luz que me llena.

Nunca me faltó nada, que todo lo he tenido,

Porque dentro de mí he gozado y creído

La belleza del Cielo, la grandeza de Cristo

Que sin tasa o reproche de todo me ha provisto.

De paz y de esperanza he sido pregonero,

Aunque no haya gozado de lauros o dinero,

Pero siempre he tenido el placer de haber hecho

Lo que siempre he debido sin aceptar cohecho.

He sido siempre rico en amor y en amigos

Y tampoco faltaron ni siquiera enemigos

Que dieran a mis voces, con su acerba censura,

El respaldo excusado a la verdad que es pura.

De la mentira huyendo busqué en el evangelio

Sin haber encontrado ningún principio serio

Y al subir por el monte de la verdad sencilla

Me di cuenta muy clara, que somos solo arcilla.

Y al despedirme anciano del mundo que abandono,

Le doy gracias al cielo, sin odio y sin encono,

Por que he vivido alegre y pleno de esperanza

Y voy a mi destino con alma gaya y mansa.

ESCONDISTE

Te admiro Dios porque escondiste

Tus cosas a los sabios y letrados,

Las diste a conocer a tus amados

Y en boca de tu hijo las pusiste.

Revelas tus misterios y grandeza,

Al manso que de ti acude a beber,

El néctar de la fuente del saber

Y fía humildemente en tu promesa.

Porque si hay sujeción y acatamiento,

Allí también habrá sabiduría,

Y aquel que entregado en ti confía

Hallará de tu paz contentamiento.

El que en ciencia mundanal loco porfía,

Es ciego en las pericias del amor,

Espíritu rebelde y detractor

De orgullo, necedad y apostasía.

Alójate en mi casa como dueño

Que yo te cederé la buena estancia,

Y aun pobre, estimaré como ganancia,

Que quieras amparar mi paz y sueño.

Alegre beba el agua de tu fuente,

Que sé que si me abajo ante tu gloria,

Pondrás siempre a Jesús en mi memoria

Y habitarás en mí perpetuamente.

BASTA DE MONSERGAS

Basta de monsergas y de religiones;

De rondar iglesias y de la jactancia

De ensartar versitos con invocaciones

Y bajar los ojos con falsa alabanza.

Jesús no recibe huecas oraciones,

Ni locas visiones, ni floja mudanza;

Que en el padrenuestro, sin vacilaciones,

De oración al Padre, nos dejó enseñanza.

No somos bigardos que de todo entienden,

Aplastando a todos con sus redundancias,

Que ser admiradas de todos pretenden.

Que ser el amigo del Cristo eminente,

Tan solo requiere humildad, y ansias

De pertenecerle fervorosamente.

Ya el Jesús doliente

En victoria eterna todo ha transformado

Y es la mayor gloria vivir a su lado.

NO COMPARTO

Yo no comparto mi sentir con nadie

Y con nadie comparto su ceguera

Ni mi fe es tan solo una quimera;

Que es firme como son el sol y el aire.

Comparto amor y gozo, y el donaire

De hermanos en la fe que su bandera

Al viento mecen como alta palmera

Y no ocultan cubriéndose al socaire.

Yo busco en oración y en sentimiento

Una vida real, no una apariencia

Que el mundo ofrece en fétido alimento.

Con sabio y confiado atrevimiento

A ti, Señor que sondas mi conciencia

Me allego sin derecho ni argumento.

Pues eres el cimiento

De toda obra, esfuerzo y comunión

Y solo en ti mora la salvación.

  CONSÉRVATE

Consérvate tan limpio que sin tara

Imites de la abeja su recato

Que siempre que a beber llega a un regato

No bebe más que el agua limpia y clara

Si quieres obtener sabiduría

No quieras obtenerla con violencia,

Más pide a Dios su gracia y su clemencia

Y estudia sin sandez y altanería.

No creas que ya eres rico si conoces

Que existen abundantes las riquezas,

Si no te pertenecen; son flaquezas

Que te hacen padecer si no son tuyas.

Hay cosas misteriosas que no sabes

Que son de Dios misterio muy profundo.

No trates de buscar como errabundo

Y trata de entender los más suaves.

No es piadoso el falaz conocimiento

Que el mundo te ofrece tan facundo

Solo Dios desentraña lo profundo

Y da placer, amor, vida y contento.

Si guardas persistente la justicia

Sabio y limpio te harás sin más quebranto

Y Dios ciencia dará con sumo encanto

E irá su obra haciendo sin malicia.

No hagas como el necio e ignorante,

Queriendo los misterios conocer

Que no te corresponde a ti saber,

Y déjale al Señor que te levante.

Del poeta Granadino Rafael Marañon 2004

www.misticos.net


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