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ESPIRITUALIDAD Y COMUNICACIÓN



EyC desarrolla su ministerio a través del Centro de Recursos Espirituales y Culturales para una Educación Renovadora "Sergio Armando Zegarra Macedo", sito en Agrupamiento 28 de Agosto (200 Casas) F-102. Tacna - Perú. Cel. Bitel 925599811. Tlf. 052607385. Atención de lunes a viernes, de 8.00 a.m. a 5.00 p.m.

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PENSAMIENTOS

PENSAMIENTOS…

“Dios se encarga primero de romper a un hombre en mil pedazos, le deja ver su inutilidad y miseria, esa es la manera para matar su "yo" y volverle un predicador del Cordero Santo, de su gloria y dignidad” 
"El verdadero ministerio se concibe en el vientre del sufrimiento, nace con fatiga y con dolor, y se mece en una cruz." 
"Si la Cruz no ha obrado en mí, seré yo el que obraré constantemente" 
Watchman Nee 

"La verdadera vida del creyente – esto es, la vida de Cristo en él – es una vida que está siempre germinando de la muerte." 
Evan H. Hopkins 

"Dios está esperando para llenar nuestras vidas de increíble plenitud, si solamente admitimos nuestra bancarrota." 
Ian Thomas 

“Como un instrumento el alma tiene que ser ganada, dominada y regida en relación a los caminos mas altos y diferentes de Dios.. 
Con vuestra paciencia ganareis vuestras almas. Lc 21:19 
Obteniendo el fin de vuestra fe que es la salvación de vuestras almas. 1 P 1:9” 
T.A Sparks 

"Dios puede hacer valer sus promesas cuando parece que las ha quebrantado; puede hallar medios cuando los inventos humanos fracasan. Hace más que lo que podemos pedirle cuando parece que está haciendo menos que lo que ha prometido. A veces abiertamente, otras veces en secreto, pero siempre en forma segura. Él es tan bueno como su palabra" 
Sra Cowman 

"No siempre podemos reconocer la mano de Dios, pero siempre podemos confiar en el corazón de Dios" 
C.H. Spurgeon 

‎"El creyó en esperanza contra esperanza" Ro 4:18 Cuando Dios va a hacer algo maravilloso, comienza con una dificultad. Si va a ser algo muy maravilloso, comienza con una imposibilidad. 
Rdo.Charles Inwood. 

La fe ve a Aquél que ordena todas las circunstancias que nos rodean, la esperanza ve más allá de lo que los ojos pueden ver, la paciencia da fortaleza para sobrellevar las pruebas, y el amor se deleita en Aquél a quien no le afectan las circunstancias. 
La fe no se ocupa de las dificultades, sino de Aquél para quien todo es posible. La fe no se ocupa de las circunstancias, sino del Dios de las circunstancias. 
Las respuestas retardadas a la oración, no son solamente pruebas de la fe, sino que nos dan oportunidades de honrar a Dios por nuestra firme confianza en Él, bajo rechazamientos aparentes.  A. D.

"Usted no puede descansar en su propia interpretación de las cosas que suceden en su vida. Usted solo puede descansar en el Señor. Confíe en el Señor Jesús de todo Corazón. Reconózcalo en todo momento. Él abrira un camino que usted nunca había esperado. Esa es su promesa.!  John MacArthur 

“Y me sacó a anchura, y me libró porque se agradó de mi.” Salmo 18:19 
 “Mas Él no respondió palabra” (Mateo 15:23) “Él callará de amor” (Sofonías 3:17) 

Él obrará maravillas si aprendemos el misterio de Su silencio y le alabamos a cada vez que retira Sus dádivas… para que conozcamos mejor al Dador, para que respondamos espontáneamente a su amor, sin el estimulo de ninguna señal exterior… “El apropiarse de un genuino y más perfecto amor a El.. tiene un precio, éste es su silencio…” 

Busquemos esta “anchura” ¿Qué otra cosa puede ser sino el Mismo Dios, aquella Existencia infinita en quien todas las demás personas y demás corrientes de la vida terminan? Verdaderamente, Dios es un lugar grandioso. David fue traído al mismo por medio de la humillación, la nada y el abatimiento. 
Madame Guyón 

LA VERDADERA GRANDEZA 
Aprenda a luchar con las almas. Trate de alcanzar sus conciencias. Exalte a Cristo. Utilice un afilado cuchillo consigo mismo. Hable lo justo y necesario, sirva a todos, dé a los demás. Esta es la verdadera grandeza: Servir sin llamar la atención y trabajar sin ser visto. ¡Oh, qué gozo es no tener nada, no ser nada y no ver nada excepto a un Cristo vivo en la gloria, y no tener cuidado por nada excepto por Sus intereses aquí en la tierra! 
John N. Darby 

EL CORAZÓN QUE SUSPIRA POR LA PERSONA DE CRISTO 
Nada que no surja del amor personal a Cristo y de la comunión con él puede tener algún valor. Podemos saber al dedillo las Escrituras; podemos predicar con notable elocuencia y fluidez, con una fluidez tal que las mentes poco experimentadas pueden muy fácilmente confundir con «poder»; pero, ¡oh, si nuestros corazones no beben profundamente de la fuente principal; si el motor que los anima no es hacer del amor de Cristo una realidad práctica, todo terminará en algo fugaz y pasajero! He aprendido a estar cada vez más insatisfecho con todo aquello que ya, en lo que respecta a mí mismo, ya a los demás, no tenga que ver con una comunión permanente, profunda, divinamente labrada, y una plena conformidad, con el bendito Señor. A los caprichos personales, los detesto; a las meras opiniones, les tengo temor; a las controversias, las evito; sistemas de doctrina, teorías, escuelas de pensamiento, en una palabra, todo «ismo» lo considero carente de valor. Mi anhelo, en cambio, es conocer más de la gloriosa persona de Cristo, de su obra y de su gloria. Y entonces, ¡vivir para él! ¡Trabajar, testificar, predicar y orar, hacerlo todo por Cristo, y mediante la obra de su gracia en nuestros corazones!  C. H. Mackintosh 


¡¡¡Jesús es el Señor!!!


Nuestro proposito no es comunicar conocimiento, ni métodos bíblicos a los santos, sino ayudar a los que ya siguen al Señor y caminan en esta senda con el objeto de avanzar.
El verdadero ministerio se concibe en el vientre del sufrimiento, nace con fatiga y con dolor, y se mece en una cruz.
Ciertamente hay un camino solitario para los que buscan andar con Dios. Pero cuando andemos con el Señor, vamos a encontrar compañia en otros que tambien conocieron el rechazo y el sufrimiento cuando anduvieron con Dios, y aprendieron sus caminos
Ningún verdadero siervo del Señor debe permitir que sus pensamientos y emociones actúen independientemente. Cuando su hombre interior requiera liberación, el hombre exterior deberá proporcionarle un canal por el cual el espíritu pueda salir y llegar a otros. Si no hemos aprendido esta lección, nuestra efectividad en la obra del Señor será muy limitada. 
“Señor, por el bien de la iglesia, por el avance del evangelio, para que Tu tengas libertad de actuar y para que yo mismo pueda avanzar espiritualmente, me entrego a Ti total e incondicionalmente. Señor, con gusto y humildemente me pongo en Tus manos. Estoy dispuesto a que te expreses libremente por medio de mí”. 
“Señor, doblega a la iglesia para que salves al mundo” Evan Roberts 
¡Jesús es el Señor! - Jesus is Lord - Jesus ist der Herr - Yeshua adonai - Gesù è il Signore - Jésus est Seigneur - - – - - - - Jesus é o Senhor - Jesus är Herre 

Comparte Henry  hgo19392@yahoo.com

 

YO SOY LA PUERTA

El Señor Jesucristo se presenta como la puerta de la salvación. Dice: "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos" (Juan 10:9). Pensemos en cada una de las palabras de esta declaración: "Yo soy la puerta".
El pronombre personal, "Yo", se refiere por supuesto al Señor Jesucristo. Cuando Él dice: "Yo soy la puerta", esto excluye a todos los demás y a cualquier otra cosa. Así que, la Iglesia, aunque sea una institución divina, no es la puerta. (Por lo cual, cualquiera iglesia que diga que ella sí es la puerta de la salvación, ten por cierto que ella no es la verdadera Iglesia del Señor). El pastor (o los sacerdotes) tampoco, porque un hombre puede proclamar el Evangelio y señalar la puerta a los que le escuchan, pero él no es la puerta. Los sacramentos (ni las ordenanzas: bautismo, cena del Señor, y en algunos grupos el lavar los pies) tampoco son la puerta. Las buenas obras, aunque los creyentes son exhortados a hacerlas, no son la puerta. ¡El Señor mismo es la puerta! Dice: "nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6). Está escrito: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
La palabra "soy" merece consideración seria. No dijo: "Yo era la puerta" como si solamente fuera verdad en el pasado. Tampoco dijo: "Yo seré la puerta" como si fuera algo limitado al futuro. Lo que dijo es: "Yo soy la puerta". Él es la puerta en el tiempo presente, ahora mismo. Esto es porque estamos invitados a venir ahora: "Venid ahora", "Entrad ahora". Nos asegura que: "He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí hoy el día de salvación (2 Corintios 6:2). 
El artículo definido: "la", también debe ser apreciado. El Señor Jesús no dijo: "Yo soy una puerta", como si hubiera muchas puertas. Puede que todos los caminos conduzcan a Londres o a Roma, pero no todas las puertas llevan al cielo, de hecho sólo una es la verdadera: Jesucristo. El Señor Jesús no es una puerta entre muchas, sino "la puerta", esto es, que no hay más. Él dice: "Yo soy Dios y no hay otro" (Isaías 45:22). "A nadie vieron, sino a Jesús sólo" (Mateo 17:8).
La palabra "puerta" es llamativa en su sencillez y en lo que ilustra. Todos sabemos qué es una puerta y para qué sirve. Una puerta es una entrada, un portal, un modo de acceso. El Señor Jesús es la entrada a la Salvación, la Paz, la Vida Eterna, la Gloria Divina, al Hogar Celestial. ¿Y no es apropiado que Él sea la puerta? Porque Él es el único que ha muerto por nuestros pecados, para "llevarnos a Dios" (1 Pedro 3:18). Fue Su sangre preciosa la que fue derramada para la remisión de nuestros pecados (Efesios 1:7). Él ha sido resucitado de entre los muertos y también es "el Primogénito" de entre ellos (1 Corintios 15:20).
Él sólo es digno y tiene derecho a decir: 
"Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo".
Ahora nota la sencillez del camino de salvación de Dios: "el que por mí entrare, será salvo". No por la Ley, ni por obras, ni por carácter, ni por conducta ni por dinero, sino "por mí", dice el Señor Jesús. "El que por mí entrare", cualquier persona, hombre mujer, joven o jovencita, el que entrare, "será salvo". 
¡La puerta está abierta! Tienes una invitación a entrar. Él dice: "Venid a mí" (Mateo 11:28). ¿Entrarás ahora?
Cuando entres, serás parte del rebaño del Gran Pastor, y podrás entrar y salir entre Sus ovejas y hallar pastos... osea la vida y Vida eterna.

IGLESIA CRISTIANA EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS

Lima, Perú.    

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