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ESPIRITUALIDAD Y COMUNICACIÓN

JUAN ZEGARRA Y LA PIRÁMIDE DE LOS SECRETOS PERDIDOS

Pirámide Secreta

ICIME en colaboración con Alejandro Pagliari Producciones PRESENTA:

Juan Zegarra
y la Pirámide de los Secretos Perdidos

El Rey Juan Zegarra sabe que su pueblo depende de él. Juan Zegarra es la última esperanza de su raza. Y si no tiene acceso al conocimiento secreto, su pueblo será arrasado por el hambre…

Al amanecer, solo y de pie frente a las escaleras que conducen hacia el corazón de La Pirámide — donde según la leyenda se encuentra la Biblioteca del Conocimiento Secreto — el Rey está totalmente absorto en sus pensamientos. Piensa en el talismán que le dio el hombre sabio antes de comenzar su aventura, y en el amuleto rectangular con símbolos mágicos que posee desde hace ya mucho tiempo. Piensa en los hombres que intentaron pasar esta prueba antes que él… y fracasaron. Y se dice a sí mismo que el precio que deberá pagar para salvar a su pueblo, quizá sea demasiado elevado…

Alejando las dudas de su mente, Juan respira profundamente, y con determinación procede a bajar los 37 escalones iluminados por las doce antorchas que nunca se apagan. La escalera le conduce más y más profundo… hacia la gran puerta principal. Su corazón late al compás de una música ancestral que le anima a seguir. Al llegar al último escalón, activa su talismán con su dedo índice (como le había aconsejado el hombre sabio) y es tele transportado al interior de la biblioteca…

Al cabo de largos segundos, se encuentra súbitamente en frente de una pared en la que está expuesto un Libro Rojo. Junto a él, puede ver los jeroglíficos que describen el contenido de este misterioso manuscrito. El Rey intuye que la pirámide le ha presentado la fuente de conocimiento que más necesita en este momento. Y al mismo tiempo, tiene una visión de todos los otros tesoros encerrados allí… y se promete a sí mismo volver nuevamente, una y otra vez, para poder llevarlos consigo.

Sin embargo, si no lleva este primer libro de vuelta a su palacio — AHORA MISMO — para estudiarlo y aprender sus secretos, eventualmente esta cámara será cerrada para siempre. Y tiene la certeza de que este fenómeno se producirá en pocas horas más…

El libro se ve portentoso, así que Juan busca a su alrededor en qué poder transportarlo. A los pies del libro puede ver una canasta de mimbre, y al colocarlo en ella es vertiginosamente transportado al siguiente recinto. La sala parece estar prácticamente vacía, pero una piedra azul oscuro captura su atención. Al presionarla, misteriosamente se encuentra en la tercera cámara. En esta sala, haciendo uso de su sabiduría y entrenamiento, resuelve prontamente un acertijo de dos claves… y esto le permite acceso a la cámara IV. Aquí, a modo de buen augurio, puede ver su nombre escrito en el lenguaje de sus ancestros. Una sonrisa ilumina su rostro. Y emociones hace tiempo olvidadas ponen alas en sus pies. Ahora tiene la certeza de que lo logrará. Rápidamente, presiona la piedra azul a su derecha, que luce el grabado de una flecha. Varios segundos pasan y nada sucede…

Repentinamente, Juan se encuentra en una cámara extraña, diferente de las anteriores. Aunque está enfrente de la puerta de salida, una extraña fuerza le impide proseguir. Abrumado por este nuevo obstáculo, parpadea… y es entonces que puede ver en el ojo de su mente una estatua de piedranegra como el carbón — con una joya de color rojo ardiente incrustada en la frente…

Como si hubiera sido inspirado por una fuente superior, deduce que esta estatua representa sus miedos, su indecisión, sus fallas. Esta estatua es el Guardián de los tesoros de la biblioteca — los tesoros que anhela llevar consigo.

Para poder ser libre y convertirse en la persona que desea y puede ser, necesita derrotar estas fuerzas negativas. Las fuerzas de la derrota y la indecisión que habitan dentro de él. Los ímpetus que le previenen de lograr su meta. Las tendencias personificadas por la ominosa estatua negra.

Juan invoca todo su poder de concentración, y con un esfuerzo de voluntad supremo, arranca la joya incandescente de la frente de la estatua. Separada de la estatua, la joya se vuelve opaca… pierde su poder. Ahora se ve como un pedazo de vidrio sucio. Juan la levanta del suelo y la rompe en mil pedazos. Sin la energía maléfica que le daba vida, la estatua puede ser ahora destruida. Y eso es exactamente lo que Juan hace. Usando su nuevo y creciente poder mental, desintegra la estatua hasta que solo queda un polvo negro — inerte.

Ahora Juan puede estudiar la puerta de acceso a la cámara final. Y al hacerlo reconoce que uno de los símbolos inscritos debajo de ella, es el mismo que el de su amuleto mágico. Juan presiona la piedra correspondiente. Y luego de un tiempo que parecen horas, es transportado al último recinto. Juan ve nuevamente su nombre en esta cámara, otro vaticinio favorable. Su claridad mental es cada vez superior, y percibe que debe introducir ciertos jeroglíficos especiales para lograr su libertad. Pero… ¿cuáles? Son cuatro grupos de cuatro números mágicos… Mmmmm, este formato coincide con las runas de su amuleto. ¡Éxito! Luego de descifrar el último código, introduce los jeroglíficos finales y su labor se ve recompensada por un halo de luz — la luz que representa su formidable triunfo.

En un abrir y cerrar de ojos se encuentra en su palacio, y se da cuenta con placer que tiene dos manuscritos en sus manos, en vez de solo uno. Juan empieza a leer ávidamente el primer documento y a continuación . . . .

. . . cuenta la leyenda que el Rey Juan Zegarra pone en orden su palacio y luego, con su nueva sabiduría, trae una época de paz y prosperidad para su pueblo. Lo que quizá no sepas, es que las leyendas siempre tienen algo de VERDAD. Es sorprendente como pasan de las páginas de la historia… al mundo real.

Y tal vez te cause curiosidad el darte cuenta que ya has descendido 37 escalones… y que la primera pregunta que te sale al paso es, ¿qué clase de Rey eres tú, Juan Zegarra del siglo XXI? ¿Podrás derrotar al enemigo interior? ¿Aceptas tu misión?

Si estás listo para iniciar el camino del héroe, tal vez, solo tal vez puedas escuchar… como a la distancia… las palabras de un hombre sabio que parecen susurrar, “Ordenad vuestro palacio mi Rey, traed sabiduría a vuestro pueblo y a vuestros súbditos. Sé que podeis hacerlo, usad vuestra fuerza interior. Yo confío en ti…”

Si estás listo para empezar tu camino Juan, simplemente activa el talismán con tu dedo índice, y te encontrarás en la primera cámara de la Biblioteca del Conocimiento Secreto. Os prometo que la recompensa por vuestros esfuerzos será muy grande mi Rey…

Talismán

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